El domingo 2 tiene
un sutil aviso al despertarse que resulta ser una falsa alarma.
El día 11 se repite
la advertencia y el día 13 vuelve a
tener otro pequeño aviso, pero consigue hacer vida normal. El día 14 continúa con un poco de mareo al despertarse.

El lunes al madrugar
se marea un poco más. El martes 18 se encuentra un poco mejor, aunque con ligeros vértigos y un poco “cap
baix” –cabeza agachada-. El miércoles aún
le quedan algunos restos.
Finalmente el día
20 se encuentra bien.
Ha sido una crisis
muy leve y sin vómitos, 96 días después de la última. Aparentemente en mi relato parece larga, pero solamente
han sido unos cuantos mareos.