
El día 2 se despierta un poco indispuesto y también vomita,
una sola vez. Me comenta que estos dos días han sido diferentes a los de sus crisis
anteriores.
Los días 3 y 4 solamente tiene unos ligeros vahídos y muy
hábilmente consigue hacer vida normal.
Pero el día 5 al levantarse apresuradamente para ir al
trabajo, se marea, está todo el día más o menos igual. El 6 es su día de “cap
baixat” en toda regla. (No se atreve a
levantar la cabeza por miedo a marearse)
Al día siguiente se encuentra en plenas facultades.
Ha sido una crisis muy leve pero larga, supongo que después de
esa larga ausencia, solamente con leves avisos, el cuerpo ha reaccionado de manera diferente.
Volvemos a contar días, pero esta vez con la confianza
ganada de esta última vivencia y esperando que en los próximos meses logre superar
este récord.