Hoy mi hijo cumple 26 años, su primer cumpleaños sin tener
que preocuparnos por si vomitará o no. Después de tantos años de lucha con el
síndrome puedo escribir este post.
Hace unos años estuve comentando la enfermedad de SVC con el
Dr. Evarist Feliu, un eminente hematólogo y un buen amigo, me dijo: en este tipo de enfermedades un buen
día el cuerpo acaba venciendo la enfermedad.
A todos los afectados de Síndrome de Vómitos Cíclicos os
pido que tengáis esta frase presente y tengáis fe en ella.

En una
entrada anterior,
del 18 de abril del 2017, explico cómo arreglaba su futura casa y durante esos días tuvo
una crisis. El día que él decidió levantarse de la cama para ir a pintar su futuro hogar, vi que algo cambiaba en él. Este pequeño-gran paso hacia
delante, este jaque mate al fantasma del vómito, es lo que creo que le está
llevando a superar el síndrome.
Al menos por ahora está ganando la partida, es su presente,
veinticinco años vomitando y actualmente hace
313 días que se encuentra bien.
Siempre he dicho que en la vida hay que dirigir
la mirada hacia dónde queremos ir, tenemos que mirar adelante. Hay que ir surfeando
la vida y coger el máximo de buenas olas.