El día 2 de madrugada tiene un ligero aviso. Se despierta
con la cabeza un poco rondada ¡Es una falsa alarma!

El día 10, a sus 94 días, se despierta mareado ¡Le ha ido
por los pelos! Está fuera de casa pero
ha conseguido hacer el esfuerzo de levantarse para venir a casa. Pasa el día
bastante bien y duerme toda la noche despertándose muchas veces, pero sin marearse. A las 8h vomita, pero tiene
un buen día.
El tercer día curiosamente siempre se encuentra mejor que en
su cuarto día que está más mareado. Al ser una crisis muy flojita el quinto día,
a ratos, aún se marea.
Está preparando su pisito y con la gran ilusión que tiene se ha obligado a: levantarse pronto, a salir de recados, incluso ha estado pintando y haciendo todo tipo de bricolaje, pero esto le ha provocado más mareos y que se alargue la crisis a cinco días. A pesar de todo está contento de haber podido hacer vida casi normal aunque muchos ratos muy mareado.