Esta vez no
hemos tenido que esperar 92 días, a los 90 días se ha despertado indispuesto.

La excepción es que
la crisis le ha coincidido con un examen final de la Universidad y que no ha
podido realizar. Con un justificante del médico de la AESVC y una breve explicación
del síndrome realizada por la AESVC ha conseguido aplazar su examen para la
semana próxima.
He observado que
actualmente una crisis es suave y la siguiente más fuerte, tampoco le repercute
demasiado ni la dieta ni el estrés.Os animo a todos los que leáis estas palabras a escribir "Las Vivencias" de vuestros hijos, si no lo queréis hacer en este blog, hacerlo para vosotros, para vuestros hijos, siempre al releer los escritos descubres detalles interesantes que pueden auxiliar en situaciones posteriores o que nos ayudan a valorar los progresos personales con el síndrome.