Este trimestre se le ha retrasado la crisis, cada día que se
alarga se convierte en una expectativa, pero el día 101 se ha despertado
vomitando.
Como otras veces que se le ha atrasado, la crisis es más intensa,
vomita más veces, incluso por la mañana cada vez que se deja vencer por el
sueño. Lo más sorprendente es que cuando es más fuerte la recuperación es mucho
más rápida. 